
A su llegada a Dresde en 1919 el pintor entró en contacto con numerosas personalidades del mundo de la cultura de la ciudad enre los que se encontraba Hugo Erfurth. Quince años mayor, era un consagrado fotógrafo, por cuyo taller pasarían las principales personalidades de la Alemania de la República de Weimar. El interés por completar su "galería de cabezas de mi tiempo" hizo que se interesase por fotografiar a la nueva generación de artistas afincados en Dresde, entre los que se encontraba Dix. Algo más tarde sería Dix, al que también interesaba el género del retrato el que le retrataría en diversas ocasiones (1922, 1925 y 1926). Dix y Erfurth establecieron una estrecha relación de intercambio: Dix realizó varios retratos de Erfurth, su mujer e incluso su perro. A su vez Erfurth inmortalizó a Dix en múltiples ocasiones, con diversos atuendos, junto a su mujer Martha, a sus hijos y a sus padres. En las cerca de veinte obras que se muestran en la exposición se evidencian las mutuas influencias que se establecieron entre ellos y se nos acerca a un capítulo fundamental del debate artístico de los años centrales de la República de Weimar: el parangón entre pintura y fotografía. ¿En qué medida el estilo realista de Dix pudo influir en los retratos fríos y objetivos de Erfurth? Y, por el contrario, ¿hasta qué punto Dix adoptó ciertas notas propias de los retratos de Erfurth?
Page Count:
207
Publication Date:
2008-01-01
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